Déjame morderte la mandrágora que chilla en tu entrepierna llena de versos inconclusos y letras estériles. Déjame ser tu complemento circunstancial del predicado eréctil que aún no concretas.
Correa Umbilical
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Solía caminar en estas tierras indómitas
a sollozar por el futuro constante y el pasado perdido.
Sí, es así como comenzaba poco a poco a desdibujarme, como si nada pasase; como si el fin fuese utópico.
He tejido parte por parte los verbos arcaicos de mi memoria, escondidos en la parte fría de mi sangre.
Aquellas palabras que duelen y confortan al mismo tiempo.
La eterna numerología constante y el arcano mayor repitiéndose vez tras vez.
a sollozar por el futuro constante y el pasado perdido.
Sí, es así como comenzaba poco a poco a desdibujarme, como si nada pasase; como si el fin fuese utópico.
He tejido parte por parte los verbos arcaicos de mi memoria, escondidos en la parte fría de mi sangre.
Aquellas palabras que duelen y confortan al mismo tiempo.
La eterna numerología constante y el arcano mayor repitiéndose vez tras vez.
martes, 12 de noviembre de 2013
Big Bang
Las palabras recorren mi entrepierna buscando ser ese erotismo que nunca despertó en mí. Ese lenguaje sensitivo que jamás pudo eyacular algún poema, esos sustantivos que jamás pudieron penetrar algún pedazo de papel. Las palabras me deshacen, me desnudan, me desprecian y me dejan. Es el léxico que me destruye desde lo interno, desde lo carnal; soy la carne que jamás respiró.
He vuelto a ser ese personaje sonámbulo, un poco mareado de tanto pensar, un poco asqueado de tanto sentir, extrañar y desear; es como si hubiese estado ciego de tanta claridad [o quizás todo era demasiado oscuro que nunca supe distinguir si realmente era ese tinte lúgubre que acostumbraba].
Las palabras buscan con sus manos frívolas un poco de sensualidad poética, pero solo encuentran desiertos, lugares áridos y una boca frígida que no sabe como tragarse la vida.
He vuelto a ser ese personaje sonámbulo, un poco mareado de tanto pensar, un poco asqueado de tanto sentir, extrañar y desear; es como si hubiese estado ciego de tanta claridad [o quizás todo era demasiado oscuro que nunca supe distinguir si realmente era ese tinte lúgubre que acostumbraba].
Las palabras buscan con sus manos frívolas un poco de sensualidad poética, pero solo encuentran desiertos, lugares áridos y una boca frígida que no sabe como tragarse la vida.
domingo, 10 de marzo de 2013
Es como sentirse ajeno, ahora más que nunca. Noche tras noche un extranjero más dentro de su propio hábitat.
Perdí la mitad luminosa al momento de nacer, y el destello que creí tener durante algunos años fue sólo la antesala de un eclipse constante.
Presiento que terminaré algún día con esto, desvaneciéndome como si estuviese esperando algún impulso eléctrico me despierte de una vez de este cansancio sempiterno.
Perdí la mitad luminosa al momento de nacer, y el destello que creí tener durante algunos años fue sólo la antesala de un eclipse constante.
Presiento que terminaré algún día con esto, desvaneciéndome como si estuviese esperando algún impulso eléctrico me despierte de una vez de este cansancio sempiterno.
jueves, 13 de septiembre de 2012
Errante
Camino descalzo entre las nubes de humo
Cada vez espero una muerte distinta
metafísica y en tinta.
Mantengo en mis bolsillos de ceniza
Las fragancias amargas de la memoria perdida
condensadas en minutos sin prisa.
Me abstengo de reparar lo que mis ojos no han visto
La mañana que amenaza con triturar mis manos.
Sofocar la entrepierna deseosa de existencia.
Cada vez espero una muerte distinta
metafísica y en tinta.
Mantengo en mis bolsillos de ceniza
Las fragancias amargas de la memoria perdida
condensadas en minutos sin prisa.
Me abstengo de reparar lo que mis ojos no han visto
La mañana que amenaza con triturar mis manos.
Sofocar la entrepierna deseosa de existencia.
V
Gritar, en palabras simples los arcanos de mi infortunio.
Mis ojos tiemblan mientras mis manos persisten en la memoria frágil de mis huesos.
He consultado el oráculo de mis desgracias, la baraja infame que arranca parte por parte mis deseos.
Acarreo conmigo la constante desesperación de lo infinito.
Gritar, en palabras simples los arcanos menores de mi felicidad.
Mis ojos tiemblan mientras mis manos persisten en la memoria frágil de mis huesos.
He consultado el oráculo de mis desgracias, la baraja infame que arranca parte por parte mis deseos.
Acarreo conmigo la constante desesperación de lo infinito.
Gritar, en palabras simples los arcanos menores de mi felicidad.
sábado, 1 de septiembre de 2012
El extraño caso de la luna azul
[Tengo sentimientos encontrados con lo que he hecho en estos días, no sé si sea lo correcto, ni mucho menos sé qué ocurrirá después.]
Todos los humanos tenemos visiones de nosotros mismos, somos oráculos de nuestras vidas y artífices de nuestro camino. He tenido visiones del mañana, de mi mañana; me atormentan constantemente puesto que no presagian lo que requiero.
[Las pronuncio siempre en silencio, por miedo a las moscas que provocan su evocación]
Visiones constantes de un futuro que me pisa los talones, me acarrea y me asecha.
[Cuento las horas para volver a cerrar los ojos y pensar en lo que acontece]
Quiero refugiarme en el bosque semántico de la certeza del presente, pero perdí el rumbo. El barco hecho de sal se petrificó y quedé varado en el lugar que no tiene nombre.
[Porque no quiero llamarlo de ninguna forma]
El silencio se siente en los minutos perdidos, la visión regresa.
Todos los humanos tenemos visiones de nosotros mismos, somos oráculos de nuestras vidas y artífices de nuestro camino. He tenido visiones del mañana, de mi mañana; me atormentan constantemente puesto que no presagian lo que requiero.
[Las pronuncio siempre en silencio, por miedo a las moscas que provocan su evocación]
Visiones constantes de un futuro que me pisa los talones, me acarrea y me asecha.
[Cuento las horas para volver a cerrar los ojos y pensar en lo que acontece]
Quiero refugiarme en el bosque semántico de la certeza del presente, pero perdí el rumbo. El barco hecho de sal se petrificó y quedé varado en el lugar que no tiene nombre.
[Porque no quiero llamarlo de ninguna forma]
El silencio se siente en los minutos perdidos, la visión regresa.
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