jueves, 13 de septiembre de 2012

Errante

Camino descalzo entre las nubes de humo
Cada vez espero una muerte distinta
metafísica y en tinta.

Mantengo en mis bolsillos de ceniza
Las fragancias amargas de la memoria perdida
condensadas en minutos sin prisa.

Me abstengo de reparar lo que mis ojos no han visto
La mañana que amenaza con triturar mis manos.

Sofocar la entrepierna deseosa de existencia.

V

Gritar, en palabras simples los arcanos de mi infortunio.

Mis ojos tiemblan mientras mis manos persisten en la memoria frágil de mis huesos.

He consultado el oráculo de mis desgracias, la baraja infame que arranca parte por parte mis deseos.

Acarreo conmigo la constante desesperación de lo infinito.

Gritar, en palabras simples los arcanos menores de mi felicidad.

sábado, 1 de septiembre de 2012

El extraño caso de la luna azul

[Tengo sentimientos encontrados con lo que he hecho en estos días, no sé si sea lo correcto, ni mucho menos sé qué ocurrirá después.]
Todos los humanos tenemos visiones de nosotros mismos, somos oráculos de nuestras vidas y artífices de nuestro camino. He tenido visiones del mañana, de mi mañana; me atormentan constantemente puesto que no presagian lo que requiero.

[Las pronuncio siempre en silencio, por miedo a las moscas que provocan su evocación]

Visiones constantes de un futuro que me pisa los talones, me acarrea y me asecha.

[Cuento las horas para volver a cerrar los ojos y pensar en lo que acontece]

Quiero refugiarme en el bosque semántico de la certeza del presente, pero perdí el rumbo. El barco hecho de sal se petrificó y quedé varado en el lugar que no tiene nombre.

[Porque no quiero llamarlo de ninguna forma]

El silencio se siente en los minutos perdidos, la visión regresa.